Como Sociedad Científica el principal objetivo de SOCLA es promover la reflexión, discusión e intercambio científico de información sobre agroecología entre investigadores y docentes de la región.
miércoles, 12 de octubre de 2011
Sociedad Científica Latinoamericana de Agroecología.-
Como Sociedad Científica el principal objetivo de SOCLA es promover la reflexión, discusión e intercambio científico de información sobre agroecología entre investigadores y docentes de la región.
sábado, 24 de septiembre de 2011
Experta critica “Ley de Obtentores Vegetales”
Los más perjudicados serán las comunidades agrícolas y los más beneficiados las grandes transnacionales.
sábado, 23 de julio de 2011
Biodiversidad en Chile: activistas alertan saqueo de semillas nativas
Pamela Sepúlveda (IPS/Santiago).- Crece el temor en organizaciones ambientalistas e indígenas de Chile por la posible apropiación de semillas nativas por parte de empresas extranjeras, la apertura a cultivos transgénicos y su impacto en la biodiversidad........................
jueves, 14 de julio de 2011
Nuevo etiquetado de transgénicos de la ONU podría ser referente para legislación chilena
Macarena Scheuch
Parlamentarios y la organización “Chile sin transgénicos” valoraron la aprobación del Codex Alimentarius que permitirá el etiquetado de alimentos modificados genéticamente. Sin embargo, insisten en la necesidad de estudios oficiales para conocer sus eventuales efectos en la salud humana.
Padre de ministra Von Baer es ahora dueño de la quinoa y otros transgénicos.
Macarena Scheuch
Sigue el rechazo de diversas organizaciones a la aprobación del Convenio Internacional para la Protección de Obtenciones de Vegetales. Senadores de oposición presentarán recurso ante el Tribunal Constitucional para evitar su promulgación. En tanto, Cristián Sauvageot, de Chile Sin Transgénicos dijo que con esta norma la semilla de quínoa es propiedad de Erick Von Baer, padre de la vocera de Gobierno, hasta 2016.
jueves, 7 de julio de 2011
Ministro Galilea se reúne con directiva de ANPROS y definen temas de trabajo conjunto
El ministro de Agricultura, José Antonio Galilea, se reunió el pasado martes 5 de julio con representantes del Directorio y el Gerente Ejecutivo de la Asociación Nacional de Productores de Semillas (ANPROS) con quienes conversó sobre diferentes temas de relevancia para la industria semillera nacional.
Entre los temas abordados se revisó el avance legislativo del proyecto de Bioseguridad de organismos vegetales modificados, actualmente en el congreso.
También se abordó el Proyecto de Ley que Regula Derechos De Obtenciones Vegetales y Deroga Ley 19.342, cuya tramitación debería ser próximamente reanudada por el Senado, dado el rechazo por parte del Tribunal Constitucional al requerimiento de impugnación del proyecto de UPOV 91.
Se analizó además la situación de Reglamento del Sistema de Evaluación de Impacto ambiental, el cual reviste gran relevancia para la producción de semillas OGM en nuestro país y que se encuentra en consulta pública hasta el día 30 de julio del 2011.
Finalmente se efectuó al Ministro una invitación formal al III Seed Congress of the Americas, que se llevará cabo en septiembre en nuestro país.
A la reunión asistieron por parte de ANPROS los señores Jean Pierre Posa, Presidente, el señor Felipe Sánchez, Director y el señor Mario Schindler, Gerente Ejecutivo de la Asociación.
ANPROS, La industria de Semillas en Chile, Legislación y Normativa
- Asociación Gremial Fundada en 1959
‐ 64 Miembros
‐ 95 % de la Actividad Semillera Chilena
‐ 64 Miembros
‐ 95 % de la Actividad Semillera Chilena
lunes, 27 de junio de 2011
La crisis de las semillas – los transgénicos en Chile
La crisis de las semillas
ALERTA AMBIENTAL
El debate sobre los transgénicos en Chile empieza cuando la transnacional Monsanto, evaluada como la peor empresa del mundo en 2010, ya ha sido autorizada para operar en nuestro territorio.
sábado, 25 de junio de 2011
UPOV 91: “el Tribunal Constitucional ordenó proteger semillas indígenas”
Para el parlamentario, quien promovió el requerimiento suscrito por 17 senadores contra el Upov -91, tratado de privatización de semillas, señaló que “la sentencia fijó un marco protector para el proyecto de ley que aplica el UPOV -91, y que se tramita en el senado”
sábado, 18 de junio de 2011
Chile: Organizaciones rechazan ley sobre patente de semillas
Organizaciones sociales chilenas exigen no privatizar las semillas y se oponen al "Convenio Upov" que favorece el uso de semillas mejoradas genéticamente y obliga a quienes las utilicen a pagar por sus patentes.
jueves, 9 de junio de 2011
Privatización de las Semillas (Upov-91) puede ser frenada en Tribunal Constitucional
El proyecto que busca privatizar las semillas puede ser detenido por la acción coordinada de ciudadanos y parlamentarios. “El plazo para presentar opiniones por escrito y para pedir ser oído en audiencia pública, se abre hoy y termina el 15 de junio de 2011 a las 12:00 horas”, dijo el legislador del MAS, Alejandro Navarro.
martes, 7 de junio de 2011
Estudios científicos cuestionan nuevamente la seguridad de los alimentos transgénicos
Un estudio canadiense detecta la presencia de toxinas producidas por transgénicos en sangre de fetos y embarazadas
Investigadores portugueses encuentran graves interferencias en la financiación de estudios sobre riesgos para la salud.
Más información en el link........
viernes, 3 de junio de 2011
Otro Blog que habla de este mismo tema........
Para demostrar que este problema no se produce solamente en Chile, si no que afecta en varias partes de Latino américa y el mundo..............
Se instala en Chile la batalla por el uso de semillas transgénicas......
SANTIAGO. “Chile sin transgénicos” es la consigna de opositores a un polémico convenio internacional aprobado en el Senado chileno para proteger a creadores de semillas modificadas genéticamente, que aún debe ser promulgado y que para sus detractores dañará a productores locales y comunidades indígenas.
Organizaciones contrarias a la iniciativa protestaron en los últimos días en Santiago, en rechazo a la aprobación el pasado 11 de mayo en el Senado del convenio de la Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales (UPOV-91) .
La normativa protege a los llamados ’obtentores’ o dueños de la propiedad intelectual de una semilla que fue creada o modificada genéticamente, asegurándoles el pago por concepto de patente por parte de quienes las utilicen.
El pago se extiende también al producto de las cosechas, es decir, los agricultores no pueden guardar las semillas de sus cultivos y deben comprarlas año a año.
La promulgación de la normativa se mantiene no obstante en suspenso, tras la presentación por parte de legisladores opositores de un recurso ante el Tribunal Constitucional (TC) -que vela por la legalidad de las leyes- y la aprobación de una ley general de Obtentores Vegetales que se tramita a paso lento en el Congreso.
La presentación ante el TC se basa en que el convenio vulnera los derechos de propiedad de pequeños campesinos indígenas, que al quedar directamente afectados debieron ser consultados, según establece la Constitución.
“Hemos recurrido al TC, porque este tratado impedirá a los campesinos guardar semillas y permitirá la venta, a través de las multinacionales, de semillas híbridas y transgénicas en el país” , declaró a la AFP el senador Jaime Quintana, del opositor Partido Por la Democracia (PPD) .
El convenio está incluido en el Tratado de Libre Comercio (TLC) que Chile firmó en 2003 con Estados Unidos, y desde esa fecha estaba pendiente su aprobación.
Sus opositores estiman que afecta a los agricultores locales y a pueblos originarios que subsisten gracias a la agricultura, reforzando el monopolio de grandes empresas que experimentan con semillas transgénicas, cuyos efectos en el ser humano aún no han sido determinados.
Mientras que el Gobierno defiende la iniciativa, al estimar que proporciona seguridad jurídica a empresas creadoras de nuevas especies, cuyo desarrollo en el país permitirá la “modernización y la competitividad” de la agricultura chilena al mejorar su rendimiento.
Desde su óptica no pone en riesgo a los cultivos autóctonos o endémicos, porque protege sólo “los derechos de las personas o empresas que obtengan variedades vegetales nuevas para el sector agrícola” , según el ministro de Agricultura, José Antonio Galilea.
“Con convenios como el UPOV-91 generalmente se da un monopolio natural, ya que las empresas se instalan y compran semillas locales y ofrecen sólo las suyas a precios que ellos quieren y ponen en riesgo la salud de quienes las consumen” , explicó a la AFP , Iván Santandreu de la organización ’Chile Sin Transgénicos’.
“Las semillas transgénicas se expandieron en países como Argentina, Canadá o India donde aumentó la tasa de aborto o niños con malformaciones” , explicó por su parte a la AFP Gonzalo Guiloff, de ’Chile Organizado’, otra organización contraria a los transgénicos que el domingo pasado protestaba contra su uso al frente del palacio presidencial.
Los opositores han fijado su atención especialmente sobre la multinacional estadounidense Monsanto, que controla el 90% del mercado mundial de la semilla transgénica; y la chilena Semillas Baer, propiedad de la familia de la actual ministra vocera del Gobierno, Ena Von Baer, y que ha patentado la quinua, un cereal andino.
En otro frente, los opositores piden conocer la ubicación de todos los cultivos transgénicos en el país, a través de una presentación Consejo para la Transparencia, que garantiza el acceso a la información pública.
2 de Junio de 2011 19:44
martes, 31 de mayo de 2011
El mundo según Monsanto. En español y completo.
Este documental está traducido en español..........y explica muy bien este problema..........
Estudio revela maíz OGM de Monsanto causa daño a los órganos de los roedores
El texto esta en ingles, pero se puede traducir con Google..............
lunes, 30 de mayo de 2011
sábado, 28 de mayo de 2011
Cosecha de Monsanto del miedo
Cosecha de Monsanto del miedo
Monsanto ya domina la cadena alimentaria de América con sus semillas modificadas genéticamente. Ahora se ha centrado en la producción de leche. Del mismo modo espantoso como despiadada-jurídica de sociedades de las tácticas batallas contra los pequeños agricultores-es su larga historia de décadas de contaminación tóxica.
05 2008
No, gracias: lucha contra los cultivos de Monsanto círculo hecho por los agricultores y los voluntarios en las Filipinas. Una por Melvyn Calderón / Greenpeace HO / AP Images.
Garia Rinehart recuerda claramente el día de verano en 2002, cuando el desconocido se acercó y emitió su amenaza. Rinehart estaba detrás del mostrador de la Square Deal, su "almacén de país de los viejos tiempos", como él lo llama, en la plaza del pueblo desvanecimiento de Eagleville, Missouri, una comunidad agrícola pequeña 100 millas al norte de Kansas City.
El Square Deal es un accesorio en Eagleville, un lugar donde los agricultores y gente del pueblo puede ir para bombillas, tarjetas de felicitación, material de caza, helados, aspirinas, y decenas de otros pequeños objetos sin tener que conducir a una gran tienda en Betania, la sede del condado, a 15 millas por la autopista interestatal 35.
Todo el mundo sabe Rinehart, quien nació y se crió en la zona y se ejecuta uno de los pocos Eagleville de las empresas sobrevivientes. El desconocido se acercó al mostrador y le preguntó por su nombre.
"Bueno, ese soy yo", dijo Rinehart.
Como Rinehart recuerda, el hombre comenzó a atacarlo verbalmente, diciendo que tenía pruebas de que Rinehart había plantado modificado genéticamente de Monsanto (GM) de soja en violación de la patente de la compañía. Mejor que venga limpio y un acuerdo con Monsanto, Rinehart dice que el hombre le dijo-o enfrentar las consecuencias.
Rinehart estaba incrédulo, escuchando las palabras como los clientes y empleados desconcertados miraban. Como muchos otros en la América rural, Rinehart sabía de la reputación feroz de Monsanto para hacer cumplir sus patentes y demandar a cualquier persona que supuestamente les violaron. Pero Rinehart no era un agricultor. No era un distribuidor de semillas. No había plantado las semillas o vendido las semillas. Era dueño de un pequeño-en realidad-un país pequeña tienda en un pueblo de 350 personas. Estaba enojado de que alguien podía irrumpir en la tienda y avergonzarlo delante de todos. "Me hizo y mi negocio se vea mal", dice. Rinehart dice que le dijo al intruso, "Usted tiene el tipo equivocado."
Cuando el forastero persistió, Rinehart le mostró la puerta. En el camino el hombre seguía haciendo amenazas. Rinehart dice que no puede recordar las palabras exactas, pero fueron en el sentido de: "Monsanto es grande. No se puede ganar. Le conseguiremos. El pago se efectúa. "
Escenas como esta se juega en muchas partes de la América rural en estos días como Monsanto va tras los agricultores, los agricultores cooperativas, comerciantes de semillas-que nadie se sospecha que puede haber infringido sus patentes de semillas genéticamente modificadas. En las entrevistas y las resmas de documentos judiciales revelan, Monsanto se basa en un ejército de sombras de investigadores privados y agentes en el corazón de Estados Unidos para atemorizar a los países agrícolas. Que se despliegan en los campos y pueblos agrícolas, donde los agricultores secreto video y fotografía, los propietarios de tiendas y cooperativas; infiltrarse en reuniones de la comunidad, y recabar información de los informantes acerca de las actividades agrícolas. Los agricultores dicen que algunos agentes de Monsanto pretenden ser topógrafos. Otros enfrentan los agricultores en sus tierras y tratar de presionarlos a firmar documentos que dan acceso a Monsanto a sus registros confidenciales. Los agricultores llaman la "policía de la semilla" y usan palabras como "Gestapo" y "Mafia" para describir sus tácticas.
Cuando se le preguntó acerca de estas prácticas, Monsanto se negó a comentar específicamente, aparte de decir que la empresa no es más que la protección de sus patentes. "Monsanto gasta más de $ 2 millones al día en la investigación para identificar, probar, desarrollar y llevar al mercado innovadoras nuevas semillas y tecnologías que beneficien a los agricultores," dijo el portavoz Darren Wallis escribió Monsanto en una-mail letra e de la revista Vanity Fair. "Una de las herramientas en la protección de esta inversión es patentar nuestros descubrimientos y, si es necesario, defender legalmente los derechos de patente frente a los que puede elegir para atentar contra ellos. "Wallis dijo que, si bien la gran mayoría de los agricultores y comerciantes de semillas siguen los acuerdos de licencia," una pequeña fracción " no, y que Monsanto tiene la obligación de los que se rigen por sus normas para hacer cumplir sus derechos de patente sobre los que "cosechar los beneficios de la tecnología sin tener que pagar por su uso." Él dijo que sólo un pequeño número de casos nunca llegan a juicio .
Algunos comparan Monsanto enfoque de línea dura a los esfuerzos de celo de Microsoft para proteger su software de los piratas. Por lo menos con Microsoft el comprador de un programa se puede utilizar una y otra vez. Pero los agricultores que compran semillas de Monsanto ni siquiera pueden hacer eso.
El control de la Naturaleza
Durante siglos, milenios, los agricultores han guardado las semillas de una temporada a otra: se plantaron en la primavera, cosechadas en el otoño, luego recuperado y limpiado las semillas durante el invierno para volver a plantar la próxima primavera. Monsanto se ha convertido esta antigua práctica en la cabeza.
Monsanto desarrolló las semillas transgénicas que resisten a su herbicida Roundup, ofrecer a los agricultores una forma conveniente a los campos de pulverización con herbicida sin afectar a los cultivos. Monsanto patentó las semillas a continuación. Durante casi toda su historia de los Estados Unidos Oficina de Patentes y Marcas se había negado a conceder patentes sobre las semillas, ver como las formas de vida con demasiadas variables para ser patentadas. "No es como describir un widget", dice Joseph Mendelson III, el director legal del Centro para la Seguridad Alimentaria, que ha seguido las actividades de Monsanto en la América rural durante años.
En realidad no. Pero en 1980 la Corte Suprema de los EE.UU., en una decisión de cinco a cuatro, se volvió semillas en los widgets, sentando las bases para un puñado de empresas para comenzar a tomar control de la oferta mundial de alimentos. En su decisión, el tribunal amplió el derecho de patentes para cubrir "un microorganismo que vive el hombre." En este caso, el organismo no era ni siquiera una semilla. Más bien, se trataba de una bacteria Pseudomonas desarrollado por un científico de General Eléctrica para limpiar derrames de petróleo. Pero el precedente fue establecido, y Monsanto se aprovechó de ella. Desde la década de 1980, Monsanto se ha convertido en el líder mundial en la modificación genética de semillas y ha ganado 674 patentes en biotecnología, más que cualquier otra empresa, de acuerdo con EE.UU. datos del Departamento de Agricultura.
Los agricultores que compran semillas patentadas de Monsanto Roundup Ready están obligados a firmar un acuerdo comprometiéndose a no guardar las semillas producidas después de cada cosecha para volver a plantar, o vender la semilla a otros agricultores.Esto significa que los agricultores deben comprar semillas nuevas cada año. Los mayores ventas, junto con las ventas de globos a su asesino de malezas Roundup, han sido una bonanza para Monsanto.
Este cambio radical de la práctica milenaria ha creado confusión en el país de explotación.Algunos agricultores no comprenden que no se supone que deben guardar las semillas de Monsanto para la siembra del próximo año. Otros lo hacen, pero ignoran la estipulación en lugar de tirar un producto perfectamente utilizable. Sin embargo otros dicen que no usan semillas genéticamente modificadas de Monsanto, pero las semillas se han fundido en sus campos por el viento o depositadas por las aves. Es ciertamente fácil para las semillas GM se mezclan con las variedades tradicionales cuando las semillas son limpiadas por los distribuidores comerciales de nueva plantación. Las semillas son idénticas, sólo un análisis de laboratorio pueden mostrar la diferencia. Incluso si un agricultor no compra semillas modificadas genéticamente y no los quieren en su tierra, es una apuesta segura que va a recibir una visita de la policía de semillas de Monsanto si los cultivos de semillas transgénicas que se descubren en sus campos.
La mayoría de los estadounidenses saben de Monsanto, porque de lo que vende a poner en el césped, el herbicida Roundup en todas partes. Lo que no saben es que la compañía ahora influye profundamente-y un día prácticamente puede controlar, lo que ponemos en nuestras mesas. Para la mayor parte de su historia, Monsanto era un gigante químico, produciendo algunas de las sustancias más tóxicas jamás creadas, los residuos de los que nos han dejado algunos de los lugares más contaminados del mundo. Sin embargo, en poco más de una década, la compañía ha tratado de deshacerse de su pasado contaminadas y se transforme en algo muy diferente y de mayor alcance-una "empresa agrícola" dedica a hacer el mundo "un lugar mejor para las generaciones futuras." Still , más de un registro de reclamaciones web para ver las similitudes entre Monsanto y la empresa ficticia "U" Norte "en la película Michael Clayton, un gigante de la agroindustria acusado en una demanda miles de millones de dólares de la venta de un herbicida que causa cáncer.
viernes, 27 de mayo de 2011
http://www.youtube.com/watch?v=nr3obJWKhoo&feature=related
Más información sobre un problema tan grave como lo es la manipulación a través de la comida.......
La problemática de las semillas.: http://www.youtube.com/watch?v=2umjuW52tm0&feature...
La problemática de las semillas.: http://www.youtube.com/watch?v=2umjuW52tm0&feature...: "http://www.youtube.com/watch?v=2umjuW52tm0&feature=related"
Con 13 votos a favor (de la derecha y uno de la Concertación), 5 en contra y 6 abstenciones, el Senadode Chile aprobó el 11 de mayo el Convenio Upov 91 que impedirá a los campesinos guardar la semilla y extenderá el tiempo de vigencia de los derechos y garantías de las transnacionales que vendan semillas híbridas y transgénicas en el país.
El senador Eugenio Tuma (Araucanía, PPD) se unió a los sepultureros de la agricultura campesina, que aportaron nichos marca UDI y RN, mientras Ximena Rincón (Maule) y Jorge Pizarro (Coquimbo), ambos del PDC junto a José Antonio Gómez (Antofagasta, PR), Alejandro Navarro (BioBio, MAS), yJaime Quintana (Araucanía, PPD) rechazaron decididamente la iniciativa.
Ximena Rincón fundamentó su voto expresando que serán los campesinos chilenos quienes pagarán el costo de la adhesión a este convenio. Argumentó que antes de votar, debió haberse debatido la Ley sobre Derechos de Obtentores Vegetales que deroga la ley Nº 19.342 por la cual se creó en Chile el registro de especies vegetales. Mediante esa ley, el país firmó la versión anterior de este convenio, cuyos términos eran menos lesivos para la agricultura.
La protección a la que se refiere el convenio es el pago de una suerte de patente, el llamado “derecho de obtentor”, por la compra de semilla campesina registrada por las trasnacionales semilleras luego de ser manipulada genéticamente.
La votación tuvo lugar en medio de un ambiente callejero de rechazo generalizado a la aprobación del proyecto Hidroaysén que puso en relieve el carácter depredador del modelo chileno de negocios y “desarrollo”, ahora refrendado por esta nueva decisión legislativa. El Senado y el gobierno de Chile marcan inequívocamente su postura de alianza con las transnacionales y de entrega del patrimonio del país.
INDIGNACIÓN CAMPESINA E INDÍGENA
La Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas (Anamuri) y Terram, invitadas a expresar su opinión ante el Senado, habían mostrado ante la Comisión de Agricultura su repudio a esta iniciativa. El año 2010 en la Cámara de Diputados, Anamuri, Ranquil, los productores orgánicos, el obispo de Aysén,Rapal, la Alianza por una Mejor Calidad de Vida, Grain, Olca, y diversas organizaciones regionales y locales ya habían expuesto su rechazo a este convenio y al proyecto de ley de obtentores.
Por su parte, el mismo día de esta votación, la Red Legislativa Indígena y de Políticas Públicas exigió en carta dirigida al Presidente del Senado Guido Girardi, ser escuchada, dado que se omitió la consulta a los pueblos indígenas estipulada en el Convenio 169. La agrupación cree que “esta es la usurpación que quedaba. Ya nos quitaron la tierra, el agua, ahora nos quieren quitar los cultivos y las hierbas medicinales… El Estado roba, y luego aplica leyes antiterroristas o militarización cuando las comunidades protestan”.
Entre otras organizaciones la red incluye a la Corporación Aymara Jach-a Marka Aru, a la comunidad huilliche Pepiukelen, y a representantes del pueblo RapaNui, del Consejo Nacional Aymara, la Alianza Territorial Mapuche, a Lakutun (Región Metropolitana), a Trawun Mapuche-huilliche de Pargua y a comunidades de Tirúa sur.
Los indígenas también recordaron que “el Upov 91 ha sido resistido por indígenas de todo el mundo, pues ellos también han advertido que es una nueva forma de robo legal de plantas que hemos intervenido, cruzado y modificado a través de técnicas ancestrales y protegido en caso de peligro, sequía o monocultivo. La papa chilota continúa viva gracias a nosotros, no gracias a las transnacionales”.
VIOLACIÓN DE UN DERECHO HUMANO
La selección, mejoramiento e intercambio de semilla –trafkintu en mapudungun- es un derecho humano de los agricultores y pueblos indígenas del mundo, reconocido incluso en el Tratado de Recursos Fitogenéticosde la FAO y reivindicado por Vía Campesina y por la Cloc, la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo. De esta manera, las mujeres campesinas e indígenas y las comunidades campesinas son las verdaderas gestoras de la diversidad y riqueza genética que usurpan las cororaciones semilleras, ahora con la venia del Senado de Chile.
La Alianza por una Mejor Calidad de vida ha denunciado que este convenio privatiza la comercialización, la importación y exportación de la semilla. Sostiene Alicia Muñoz, dirigente de Anamuri: “El agricultor deberá comprar todos los años su semilla si no quiere ver confiscada su cosecha, sus cultivos y plantaciones. El convenio no garantiza que las variedades sean mejores o estén accesibles en Chile. Puede darse incluso el caso de que por razones comerciales se impida el ingreso de una determinada variedad en Chile. Para registrar una planta sólo se pide que no esté inscrita antes y que la variedad sea homogénea y estable. Mientras más homogéneas son las plantas, menos capacidad tendrán para resistir fenómenos como la sequía o el cambio climático, al contrario de lo que ocurre cuando hay biodiversidad.”
LOS AMIGOS DE MONSANTO
La iniciativa resistida por todas las organizaciones campesinas con base social, será remitida al presidente Piñera para su promulgación, según el boletín de prensa del Senado. Los votos a favor correspondieron a los senadores Carlos Cantero (Antofagasta, Independiente); a los UDI Juan Antonio Coloma y Hernán Larraín (ambos de Maule), Pablo Longueira y Jovino Novoa (ambos de RM) y Jaime Orpis(TarapacáRN Francisco Chahuán (Valparaíso), José García, Alberto Espina (ambos de Araucanía), Carlos Kuschel (Región de Los Lagos), Carlos Larraín (Valdivia), Baldo Prokurica(Atacama), más el PPD Eugenio Tuma (Araucanía, PPD). La cómoda abstención estuvo a cargo de los PSCamilo Escalona (Los Lagos) y Juan Pablo Letelier (O’Higgins), junto a los DC Hossain Sabag(BioBio), Patricio Walker (Aysén) y Andrés Zaldívar (Maule), y Antonio Horvath (Aysén RN).
Los defensores del proyecto aludieron a los Tratados de Libre Comercio con Estados Unidos, Japón y laUnión Europea argumentando que Chile estaba obligado a firmar el convenio citado. El senador Alejandro Navarro, criticó estos tratados y agregó que países claves en agricultura en América del Sur como Brasily Argentina, se han adherido sólo a UPOV ’78 y no al ’91. Asimismo, hizo ver que las implicancias de este convenio debieron haber sido difundidas hacia la comunidad.
Por su parte, el senador Jaime Quintana, se mostró en contra de ratificar este proyecto y explicó que “afectará a los productores agrícolas nacionales”. También criticó la ausencia del Ministro de Agriculturaen la discusión en la Sala. A su juicio, “para que este convenio tenga valor, Chile debe contar con la ley de obtentores de vegetales que todavía no lo votamos; si aprobamos este proyecto de acuerdo va a ser letra muerta”.
El senador Eugenio Tuma puso una nota de humor al informar a sus colegas que él conoce a campesinos que salieron de la pobreza por construir invernaderos y pagar semillas de calidad. Sin embargo no entregó estadística alguna en respaldo de su anécdota.
UPOV Y LOBBY EMPRESARIAL
La Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales, Upov, es una organización propiciada por las transnacionales comercializadoras de semillas y respaldada por los gobiernos, de la que Chile es parte. En los primeros años producían híbridos y hoy también transgénicos. Entre ellas están las empresas Monsanto –que controla más del 90% del mercado de la semilla transgénica- Syngenta, Bayer, y Dupont/Pioneer. Las ventas de semillas y plaguicidas les reportan enormes ganancias a costa de la destrucción de la agricultura campesina, remplazada por la agroindustria y los monocultivos de semillas transgénicas. El precio de los alimentos, según FAO, se encuentra actualmente en los niveles más altos de la historia.
El Convenio Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales (Convenio Upov) ha sido modificado en tres oportunidades: 1972, 1978 y 1991. En Chile el exitoso lobby empresarial para que Chile, firmante de Upov 78, adhiriese a Upov 91 fue encabezado por Monsanto a través de ChileBio con el apoyo de Anpros (la asociación gremial de productores de semilla transgénica de exportación) y del Diario Financiero, virtual vocero del negocio de exportación de semilla transgénica. El Gobierno y senado chileno finalmente se rindieron a la presión adicional del Presidente Obama, cercano a Monsanto, quien traía en su agenda de visita a Chile, el tema del respeto a la propiedad intelectual.
Por Lucía Sepúlveda Ruiz
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